miércoles, 25 de julio de 2012

El Mercado: Kronos devorando a sus hijos

¿Os habéis preguntado que significa eso de "los mercados dicen...", "los mercados piden...", "los mercados descuentan???...."? ¿Os habéis preguntado que es "el mercado"?....

En la mitologia griega, Kronos, el padre de los dioses, se comia a todos sus hijos, hasta que Zeus, le tiró una piedra a la boca que lo atragantó y permitió que el propio Zeus lo aprisionara. 

Pues, más o menos, eso es "el mercado". Es una bestia interminable, un agujero negro sin fondo que ya se ha tragado a cinco países de nuestro entorno y no parará hasta que alguien le tire una piedra al gaznate, y ese será nuestro Zeus. Porque detrás del mercado solo hay una cosa: el imparable e insaciable "egoismo humano". No es que los mercados no puedan comprar deuda española, o griega, o portuguesa, o italiana, es que o no les interesa, o se están hartando de ganar dinero con nuestra ruina, y como decía Clark Gable en Lo que el viento se llevo, "Sinceramente, españoles, italianos, etc... me dais igual!!"

¿Sabíais que en los mercados financieros se pueden vender a credito títulos que uno no tiene, para recomprarlos luego más baratos?....eso es lo que hacen los así llamados especuladores de la deuda soberana. Por ejemplo, por la mañana, venden sus títulos de deuda española en el mercado, para que caiga la demanda, y al hacerlo, el tesoro español tiene que ofrecer más interés para obtener dinero, y por ello los nuevos títulos valen, comparativamente, mucho más que los viejos, que se deprecian aún mas, y es e entonces cuando el especulador "recompra" sus títulos que había vendido a credito, a un precio mucho más barato que cuando los vendió a primera hora de la mañana. Sigue teniendo los mismos títulos que tenia, y se ha ganado una buena pasta, a costa de subir de forma "ficticia", el coste de la deuda soberana de un pais que necesita el dinero de forma extremadamente urgente.

¿Que os parece?...Yo creo que es hora de parar a los mercados de una vez. Es hora de tirarle a Kronos una piedra en la boca. Sinceramente, me parece que es de sentido común.